¿Y cómo perderme de ti
si ahí me hallé
desde siempre,
en-amorada en tu morada
des-hojada en las hojas
de tus ojos?
¡Dime! ¿cómo?
Si en tus manos
de huellas infinitas
está escrito
el camino de mi piel
y, en el abismo del deseo,
los bordes de tu cuerpo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario