Me gusta la amenaza de la lluvia soldado en mi boca seca abriendo el baúl de poesías que doblega los visillos descorcha los recuerdos inerte tiempo sin respuestas.
Recuerdos tibios como hojas de novela recién leída acechan al alba. Eres tú, caminante sin huellas, el de los besos robados bajo el farol triste, desconocido entre todos, sabido desde siempre, hospedado en los pliegues de mis noches largas. --- ¡Quédate!
Considero
que hoy, día del LIBRO, también lo es de mi maestra de lectura, Miss
Laurie. (Aprendí a leer en inglés, en español vino unos años después).
Fue ella la que me introdujo al maravilloso mundo de los libros.
Gracias
a mi madre que me enseñó a buscar en el diccionario (6 años) cuando me invitaba a
fungir como su asistente en el trabajo de los crucigramas. ¡Gracias,
mamá! por las enciclopedias, la Hora del Niño y, sobretodo, el "Romancero
Gitano" de Federico García Lorca, empastado en tela con hojas amarillas,
las horas de lectura frente a la chimenea, el obligado repaso de los
titulares del periódico (político) antes de cenar, el culto al libro, a
la biblioteca y que ocuparon tanto espacio en el entorno familiar.
A
mi abuelita Cecilia, la incansable alfabetizadora de toda la vida, porque con
su ejemplo acerqué a mis hijos a las primeras letras, sílabas, palabras, libros.
Gracias a la POESÍA, a la LITERATURA, a todos los que me
confiaron sus secretos en un libro, a quien me enseñó que la DIGNIDAD se
resguardaba en reconocerle el máximo DERECHO, refrendado en una líneas de letras maravillosas.
Gracias a los glifos, a los que esculpieron en piedra los primeros símbolos, a Gutenberg, a Da Vinci...y con enorme cariño, gracias a Gabriela Mistral.
Gracias a los ojos, a la vida y a los bosques. a sus duendes, hadas y al B "mentiroso" que ocupa especial espacio en la intimidad de mibiblioteca.
Callar en algún sitio de uno mismo y callar en algún sitio de otro, para que el amor no cambie de nombre. Y callar también donde ya no hay más sitio. [III - 34]